Y si el dramatismo de Debian es grande, el amarillismo de los titulares lo es más. "Debian está muriendo"? No lo creo. Simplemente pienso que el proyecto está pasando por uno de esos bajones necesarios. En mi opinión la distro está mejor que nunca. Lo que pasa es que sus directores parecen no contener las frustraciones temporales que esto ocasiona. La verdad es que todo software libre pasa por esa etapa de manera regular (por eso lo de "necesario").
Si faltan desarrolladores, pues ya vendrán otros. Ahora bien, si Debian se pone a entrar en la competencia de "quién tiene más", ya respondería a un concepto corporativo de mercado y no a la evolución natural de un producto que en realidad es desarrollado colectiva y voluntariamente.
Es decir, desde hace un tiempo he visto algunas actitudes que no me parecen correctas, específicamente el hecho de intentar ganarle al soft propietario en su propia trinchera (Casos Mozilla y Ubuntu). Es una tontería. El software libre simplemente es otra cosa. Ahora las marcas registradas y copyrights rigurosos están haciéndose cada vez más numerosas y "populares" en el mundo libre. Creo que en algún momento se perdió la perspectiva del asunto, y por supuesto la frustración sobreviene cuando el director de alguno de estos proyectos descubre (oh sorpresa) que su infraestructura no es suficiente para competir con los pulpos en su terreno, por eso mismo, porque están en su terreno.
En este sentido, sinceramente extraño cómo se hacían las cosas antes: sin presiones, compartiendo y avanzando juntos. Ahora es un eterno y estresante cojec... donde se ven a muchos con las manos en la cabeza, apurados y neuróticos para responderle con prontitud a un mercado ficticio. Distros tirándose flechas unas a otras. Software libres demandando por copyright a otros softwares libres. Directores de proyectos existosos llorando como niñas porque el de al lado tiene más cosas y periquitos que éste. Un despelote del cual he tratado de mantenerme despegado, pero inevitablemente salpica.
Saludos.